Horizontes
Por Carlos Calvimontes R.
Marcus Roberts, famoso pianista ciego estadounidense, asistió a una escuela especial donde aprendió a tocar el piano a temprana edad. Luego de ser alumno de un renombrado pianista, teniendo veintidós años tuvo la gran oportunidad cuando un famoso trompetista de jazz lo escogió como acompañante y discípulo; juntos colaboraron en muchos proyectos durante los siguientes años. Roberts empezó a grabar sus propias interpretaciones con gran capacidad y una técnica que es muy apreciada por haber dado nuevas formas al jazz moderno, en celebrados homenajes a autores del pasado. Es reconocido mundialmente por su participación en las más importantes orquestas filarmónicas y por sus actuaciones en solitario, en las que hace gala de su creatividad a partir de conocidas obras, utilizando la armonía tradicional para pasar, magistralmente, a generar nuevas estructuras tonales y melódicas, llenas de alegre picardía, en interesantes y atrevidos arreglos de lo mejor de la música norteamericana.
José Feliciano, afamado puertorriqueño, cantante e intérprete en guitarra, es ciego de nacimiento. Inició su carrera artística con la música del flamenco español y, antes de cumplir los veinte años, publicó su primer álbum de discos. Con ese éxito, llevó su estilo personal a la interpretación de música popular, latina y norteamericana, tanto en la forma vocal como en la ejecución de la guitarra española, con la incorporación de giros novedosos en esas formas musicales, propias de diferentes culturas. Ha latinizado y popularizado, con aclamada habilidad, muchas piezas musicales norteamericanas, y obtenido el reconocimiento en ambas culturas. Después, más dedicado a la música iberoamericana, ha demostrado su enorme versatilidad, por su estilo y dominio de diecisiete instrumentos musicales.
La pérdida de una capacidad esencial hace que algunas personas desarrollen facultades que les permiten alcanzar alturas que expanden la visión de los demás, hacia horizontes de belleza, creados en faros de fortaleza humana.

