Celebración de Navidad en la cárcel: mucho más que regalos
Por: Francisca Fernández J.
“Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Donde haya odio, que yo lleve Amor. Donde haya ofensa, que yo lleve Perdón. Donde haya discordia, que yo lleve la Unión. Donde haya duda, que yo lleve la Fe. Donde haya error, que yo lleve la Verdad. Donde haya desesperación, que yo lleve la Esperanza. Donde haya tristeza, que yo lleve la Alegría. Donde haya tinieblas, que yo lleve la Luz”.
Con estas emotivas palabras de la Plegaria de San Francisco de Asís, un grupo de internos de la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago de Chile (CAS) dio inicio a la celebración de Navidad el año 2009. Claro que ésa no era cualquier celebración: por tercer año consecutivo, y con un permiso especial de Gendarmería, estas personas privadas de libertad y que participan del Taller de Poesía desde la Cárcel, de Andrea Brandes, tuvieron la oportunidad de compartir junto a sus familias.
En la CAS conviven los internos de mayor peligrosidad del país: personas que han sido juzgadas por robo, robo con intimidación, robo con homicidio, tráfico de drogas, tráfico de niños… estafadores de polera, estafadores de cuello y corbata. Día a día, en este rincón olvidado de Santiago, se levantan miles de hombres que entre cuatro paredes, el hacinamiento y la falta de oportunidades de rehabilitación, intentan seguir adelante. Las historias de vida de estas personas son tan variadas como sus prontuarios y los motivos que los han llevado a delinquir. También son variadas sus familias y los dramas que éstas viven. Miles de reos es sinónimo de miles de mujeres y niños que viven con la incertidumbre ante el futuro que conlleva tener un papá, un marido en la cárcel.
Motivada por hacer algo por esta realidad, Andrea Brandes inició hace cuatro años un Taller de Poesía para un grupo de personas privadas de libertad de la CAS. El taller, al cual asisten cerca de 40 personas cada año, les ha brindado no sólo la ocasión de aprender más acerca de la literatura mundial y nacional, sino también una oportunidad para sentirse más dignos, más valorados, más respetados, más arrepentidos, más cerca de Dios. Esto también ha ayudado a los asistentes a querer vivir con más sentido, lo que motivó la organización de la celebración de Navidad para sus familias, sobre todo para sus hijos.
Si bien la fiesta se celebra de manera adelantada y los niños esperan ansiosamente recibir un regalo, el verdadero foco y espíritu de esta iniciativa consiste en ayudar a sus padres para que puedan acompañar a sus hijos en un encuentro pleno de significado. Para esto, los padres son preparados para ese día: se hace una lectura del Evangelio de la Noche de Navidad y ellos regalan algunas de las cosas que han escrito durante el año. Luego, comparten la hora del té junto a sus familiares, cada uno en una mesa decorada de manera especial, y finalmente, a cada niño se le entrega un regalo. Para este año se espera la presencia de unos 60 niños.
La campaña de recaudación para llevar a cabo esta actividad en la Navidad 2010 está en marcha. Las donaciones pueden ir desde los $2.000 y todo será muy bien recibido. Quienes quieran hacer su aporte, por favor enviar un correo a contacto@franciscafernandez.com indicando el monto, y se les enviará los datos para que puedan hacer una transferencia.
Pueden visitar el blog oficial de la campaña y el de ‘Poesía desde la cárcel’, donde se publica los escritos del taller que se realiza semana a semana. Los comentarios hechos en cada posteo son impresos y entregados al interno que los escribió.
(Imagen vía Flickr)